¿Cuánto cuesta al taller trabajar con Financiación Taller?
Una cuota mensual fija por taller con operaciones ilimitadas; el importe está publicado en la sección de precio y se recoge en el contrato de colaboración. El coste de cada operación para el cliente lo fija la entidad financiadora, y en las promociones el taller puede optar por asumir una parte. Todo por escrito antes de la primera operación.
¿Qué importe mínimo se puede financiar en el taller?
Trabajamos con presupuestos a partir de 600 €. Por debajo de esa cifra la mayoría de clientes paga con tarjeta y la financiación aporta poco. Lo habitual en nuestras operaciones son importes entre 600 € y 6.000 €, aunque con financieras tradicionales se han gestionado reparaciones de más de 10.000 €.
¿En cuánto tiempo sabe el cliente si está aprobado?
Con los proveedores sin documentación, al momento: el cliente recibe la respuesta en el móvil mientras está en el mostrador. Con financieras tradicionales e inversores privados, dentro del mismo día laborable y como máximo en 24 horas. Recomendamos lanzar la solicitud con el cliente delante para aprovechar la respuesta inmediata.
¿Qué documentación pide el proveedor sin documentación?
DNI o NIE en vigor, un teléfono móvil para la verificación y un número de cuenta bancaria para el cargo de las cuotas. No pide nómina ni extractos. Para importes altos o plazos largos, otras vías pueden solicitar la última nómina o la renta, que el cliente sube desde su propio móvil.
¿Financiación Taller trabaja con talleres de toda España?
Sí. La sede está en Les Cabanyes (Barcelona), pero el alta y la gestión son 100 % online, así que damos servicio a talleres de cualquier provincia. Tenemos talleres colaboradores en Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, Andalucía, Aragón, País Vasco y Galicia, entre otras comunidades.
¿Qué diferencia hay entre Financiación Taller y la financiera que me ofrece mi banco?
La financiera del banco es una sola entidad con un solo criterio de riesgo: si dice que no, la operación muere. Financiación Taller consulta a varias vías a la vez (financieras, plataformas online e inversores privados) y propone la que encaja. En la práctica eso se traduce en más presupuestos aprobados, sobre todo con clientes autónomos o con importes medios.
¿Cómo es el proceso desde que doy el presupuesto hasta que cobro?
Son cuatro pasos: el taller envía el importe y los datos básicos del cliente; lanzamos la operación a los proveedores adecuados; el cliente acepta y firma digitalmente desde el móvil; la entidad paga la reparación al taller y el coche se entrega. El taller no tiene que custodiar documentación ni perseguir cobros.
¿Con qué frecuencia puede un taller usar el servicio?
Sin límite. Hay talleres que financian dos o tres operaciones al mes y otros que lo ofrecen en todos los presupuestos superiores a 600 €. Cuanto más lo integra el taller en su forma de presupuestar, más operaciones se cierran, porque el cliente lo percibe como una opción normal y no como una excepción.
¿El taller asume algún riesgo si el cliente deja de pagar?
No. Una vez aprobada la operación, la entidad financiadora paga la reparación y el cobro de las cuotas es una relación entre la entidad y el cliente. El taller cobra el trabajo completo y no interviene en la gestión de impagos.
¿Qué garantías tiene el cliente al financiar en el taller?
Las que marca la Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo: información precontractual con TIN, TAE y coste total, contrato por escrito o firma digital equivalente, y 14 días naturales para desistir. La garantía de la reparación es la habitual del taller y no cambia por el hecho de financiar.
¿Se puede financiar una reparación urgente el mismo día?
Sí, siempre que el cliente pase el filtro del proveedor inmediato. Es el caso más habitual: coche en el elevador, avería que impide circular y cliente que necesita el coche mañana. Con una respuesta rápida el taller empieza la reparación ese mismo día.
¿Qué pasa si el cliente está en ASNEF?
La mayoría de vías rechazan a clientes con incidencias activas en ficheros de impagados. Por eso lo preguntamos antes de lanzar la solicitud: evita esperas y un rechazo incómodo en el mostrador. En algunos casos, con importes pequeños y la incidencia cancelada, los inversores privados sí estudian la operación.